Viven una «odisea diagnóstica». Quienes tienen una de las llamadas Enfermedades Poco Frecuentes (EPOF), muchas veces lo desconocen. Deambulan por numerosas clÃnicas, consultorios y especialistas hasta llegar a un diagnóstico certero. Cuentan con escasos profesionales especializados. Y tienen dificultades para acceder a los tratamientos.
No se sabe cuántas personas con EPOF hay en Argentina. Tampoco hay un relevamiento de los centros de atención especializados en el paÃs, aunque todo esto está contemplado en la Ley 26.689. Pero no se cumple.
Los únicos datos que existen son internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que el 8% de la población padece alguna de las 8 mil EPOF descriptas. Haciendo una extrapolación hacia nuestro paÃs, unas 3.500.000 personas estarÃan afectadas por alguna de estas patologÃas. En promedio, serÃan 1 de cada 13 argentinos.
Para terminar con el desconocimiento, la Federación Argentina de Enfermedades Poco Frecuentes (FADEPOF) anunció la realización de un registro nacional, llamado RENEPOF. Empezará a funcionar el miércoles, que es el dÃa mundial de estas patologÃas.
«Estamos trabajando en armar el registro desde hace más de un año. Es un trabajo hecho muy a conciencia, para nada improvisado», cuenta a ClarÃn Inés Castellano, presidente de la FADEPOF. Sus objetivos serán poner en marcha una adecuada vigilancia epidemiológica, facilitar la toma de decisiones polÃtico-socio-sanitarias, mejorar la planificación de los servicios de salud y atención al paciente, y promover el desarrollo de investigaciones.
Por el momento, no será obligatorio cargar los datos. «Se invita a los pacientes, a los profesionales, y a los padres o tutores en caso de niños o de personas que no están capacitadas para hacer la carga. Lo que estamos buscando es que el Ministerio de Salud haga que sea obligatoria la carga para darle mayor importancia a esto, con mayor contenido asegurado. Estamos a la espera de una respuesta».
Mientras tanto, aspiran a la toma de conciencia por parte de médicos y pacientes. «Es fundamental poder tener estos datos para, a partir de esto, generar datos nuevos. Poder saber dónde están los especialistas y dónde están los centros de atención. Que esos datos sirvan para el sistema de salud y para los mismos pacientes. Que a partir de estos datos se puedan encarar polÃticas públicas razonables y lógicas, en base a la necesidad detectada. Asà se ahorra, no gastando en lo que no corresponde. Es fundamental contar con datos«, sostiene Castellano.
Cómo registrarse
1) Para participar en el RENEPOF, todos aquellos que padezcan una enfermedad poco frecuente (o «rara»), con diagnóstico certero o presuntivo, podrán ingresar a partir del miércoles al sitio Pocofrecuentes.org.ar
2) El sistema le solicitará la gestión de alta como usuario y le asignará un identificador único. Está preparado para que no haya multiplicidad de cargas.
3) Deberán llenar sus datos personales. Luego, completar el tipo de enfermedad, fecha, tipo y lugar de diagnóstico, nombre y especialidad del médico. Acompañar copia de un estudio en el que se especifique el diagnóstico de la enfermedad que se está registrando. Poner la fecha de aparición de los primeros sÃntomas y describirlos. Informar sobre la historia familiar, porque muchas veces es hereditario.
4) Finalmente, se lo consulta sobre las dificultades a largo plazo vinculadas a la enfermedad y si eventualmente estarÃa dispuesto (o si ya lo ha hecho) a participar en investigaciones clÃnicas.
Todos los datos serán anónimos, para garantizar la privacidad del paciente. Cada individuo sólo podrá acceder a los datos brindados por él. En ningún caso, el sistema permite la consulta de otra persona que no sea el propio usuario.
La convocatoria también abarca a las organizaciones y grupos de pacientes de todo el paÃs. El registro incluirá aquellas ONG relacionadas a las distintas patologÃas a las que las personas puedan acudir en busca de orientación y contención.
¿Qué son la EPOF?
Según la clasificación del portal internacional sobre enfermedades raras «Orphanet», se incluyen dentro de ésta categorÃa todas aquellas patologÃas que afectan a menos de 1 de cada 2.000 habitantes.
Solo por citar un puñado, estamos hablando de enfermedades como la esclerosis múltiple, fibrosis quÃstica, lupus, miastenia gravis, osteogénesis imperfecta, sÃndrome de Rett, esclerodermia y reynaud, angioedema hereditario, neurofibromatosis, sÃndrome de Turner, fenicetoniria, leucodistrofias, hipertensión pulmonar, esclerosis tuberosa, pubertad precoz, insuficiencia o disfunción hipofisaria, inmunodeficiencia primaria y cáncer de tiroides.
Un nene de 5 años, el abanderado de las EPOF
León Gabriel Bianchini Coffey tiene 5 años y vive en Palermo. Padece una enfermedad llamada SÃndrome de Noonan, que se caracteriza por presentar cardiopatÃas congénitas y se asocia con rasgos faciales caracterÃsticos, produce trastornos en el desarrollo y problemas del aprendizaje.
En representación de todos los que tienen EPOF, León va a arriar la bandera argentina junto a los Granaderos, frente al monumento de los caÃdos por Malvinas. Será este miércoles a las 18 en la plaza San MartÃn, ubicada en Retiro.
«Mi marido es oficial del Ejército, asà que toda la familia está muy contenta. León entiende muy poco. Le expliqué que va a ser el represente de muchos nenes. Él ya sabe que tiene una condición diferente, que tiene que cuidarse distinto. Yo siempre trato de hablarle desde lo que puede entender», cuenta a ClarÃn su mamá, Lorena Coffey .
«Es una condición genética, nació asÃ. No hay en la familia antecedentes de un gen alterado, asà que es una mutación ‘de novo'», explica Lorena. Respecto al momento del diagnóstico, cuenta que «tuvimos suerte de que nuestro pediatra era muy experto». Cuando León nació, quedó internado. El pediatra lo visitó y dijo: «Este nene tiene SÃndrome de Noonan’».
«Para mà era todo muy nuevo», cuenta Lorena, que además de madre es médica. «A partir de ahà se desencadenaron una baterÃa de diagnósticos. TodavÃa, genéticamente, no está terminado de confirmar», señala quien, para ayudar a otros padres, se convirtió en la presidenta de la Asociación SÃndrome de Noonan Argentina.
«Por ser médica, se me facilitaron mucho las cosas. ConocÃa a bastante gente. Tenemos una obra social buena», asume Lorena, aunque también señala que «fue muy difÃcil, porque el camino no está armado. Es una enfermedad que se desconoce, con un montón de signos y sÃntomas».
Fuente: ClarÃn.




