Mejores rendimientos en Lengua y MatemĆ”tica en primaria, mayor permanencia en la escuela y menores tasas de abandono, mĆ”s probabilidades de graduarse de la secundaria y de matricularse en la universidad: no hay una fórmula mĆ”gica para obtener estos ādeseablesā resultados, pero la investigación sĆ seƱala un factor que los favorece. Ese factor es laĀ asistencia al jardĆn de infantes.
Si bien la sala de 5 estĆ” casi universalizada en Argentina, aĆŗn queda una porción importante deĀ niƱos de 3 y 4 aƱos que no asisten al jardĆnĀ y que, por lo tanto, quedan privados de losĀ beneficios āinmediatos y a largo plazoā de la educación temprana. La tasa de cobertura es del 98% en la sala de 5, del 83% en la sala de 4 (obligatoria desde 2015) y del 42% en sala de 3, segĆŗn informó el Ministerio de Educación de la Nación.
Las investigaciones disponibles muestran queĀ la construcción de jardines de infantes aumenta la asistenciaĀ a los mismos: cuando se abre un nuevo jardĆn, las salas se llenan. La ampliación de la oferta de nivel inicial, sobre todo en las primeras salas, es una promesa recurrente de los gobiernos, pero ha habido dificultades para cumplirla. Durante la actual gestión se construyeron 422 jardines nuevos y se refaccionaron o ampliaron otros 153: en totalĀ 575 obras, de las cuales 255 se encuentran actualmente en ejecución, indicaron fuentes del Ministerio nacional.
Casi tan recurrentes como las promesas han sido los recortes. En agosto de 2022, una de las primeras medidas del ministro de EconomĆa, Sergio Massa, fue el ajuste de $50.000 millones en el presupuesto del Ministerio de Educación de la Nación, de los cuales $15.000 millones correspondĆan alĀ programa de fortalecimiento edilicio de jardines de infantes. La cifra representaba un tercio de los fondos pautados para ese aƱo ($44.367 millones). Durante el gobierno anterior, la promesa de Mauricio Macri de edificar 3.000 jardines derivó en la de construir 10.000 aulas, de las cuales solo se concretaron 2000 (750 aĆŗn estaban en ejecución en diciembre de 2019, cuando se realizó el traspaso de mando).
Una inversión con āretornos altĆsimosā
Para estimar elĀ costoĀ de construir las aulas necesarias para que todos los niƱos de 3 a 5 aƱos puedan asistir al jardĆn, el informe del Observatorio de Argentinos por la Educación toma dos escenarios. El primero prevĆ© que solo es necesario construir aulas y no escuelas completas (con direcciones, baƱos y secretarias); el segundo supone que se necesita construir las escuelas completas. El primer escenario costarĆa elĀ 2,1% del gasto anual en educaciónĀ (sumando Nación y provincias) del aƱo 2021, mientras que el segundo costarĆa el triple:Ā 6,7% del gasto totalĀ en educación, equivalente a 2.118 millones de dólares.
Los autores del documento, MartĆn De Simone, MartĆn Nistal y Leyre SĆ”enz GuillĆ©n, ofrecen una revisión de los estudios acadĆ©micos sobre elĀ impacto de las polĆticas de primera infancia, particularmente en el nivel inicialĀ (de 3 a 5 aƱos). Entre los beneficios de largo plazo de ir al jardĆn, algunas investigaciones listan la probabilidad de obtener mayores ingresos en la adultez, y hastaĀ una menor probabilidad de ser encarcelado.
MartĆn De Simone, especialista en educación del Banco Mundial, explicó: āLa educación inicial es un derecho, pero sabemos que eso, lamentablemente, no suele ser suficiente para promover inversiones en el sector. En el documento mostramos que, ademĆ”s,Ā la educación inicial es una inversión inteligente. Tiene retornos altĆsimos, tanto individuales como sociales, y tiende a beneficiar mĆ”s a los mĆ”s vulnerables. En otras palabras, si bien el costo de expandir la oferta de educación inicial no es menospreciable, se trata deĀ una inversión que, con el tiempo, se paga solaā.
MĆ”s allĆ” del imprescindible esfuerzo presupuestario para ampliar el acceso al nivel inicial, tambiĆ©n hay otras lĆneas de acción que permitirĆan mejorar la oferta actual. āAdemĆ”s de la construcción de nuevas instituciones y salas para garantizar el acceso a la educación infantil para todos,Ā se podrĆa articular el trabajo con las organizaciones de la sociedad civilĀ que estĆ”n en este momento trabajando con niƱos pequeƱos. Muchas de esas instituciones son de origen comunitario o se encuentran bajo otras legislaciones, como losĀ centros de desarrollo infantilĀ o losĀ centros de primera infancia, muchos de los cuales estĆ”n bajo la órbita de los ministerios de Desarrollo Social de la Nación o de las provinciasā, dijo aĀ InfobaeĀ la presidenta de OMEP Argentina,Ā Rut Kuitca.
Para Kuitca, āserĆa muy importante mejorar los edificios de estas instituciones, los materiales con que cuentan, y por supuestoĀ fortalecer a sus educadoras, por ejemplo habilitando que las maestras de educación infantil tengan cabida dentro del plantelā.
En ese sentido, la especialista consideró que es indispensableĀ avanzar en polĆticas pĆŗblicas intersectoriales: āDesde un solo sector no alcanzamos a dar respuesta acabada y completa a las necesidades de los niƱos, de sus familias y sus comunidades. Es importante el trabajo integrado entreĀ educación, salud y desarrollo social, para que podamos pensar en polĆticas pĆŗblicas que se sostengan en el tiempo y que vayan mejorando en función de la evaluación del trabajo realizadoā.
La calidad educativa, un factor clave
Aunque el acceso a la educación temprana tiene mĆŗltiples beneficios, algunos estudios seƱalan que una expansión demasiado ambiciosa del sistema podrĆa afectar la calidad de la educación brindada. En ese sentido, recomiendan unĀ balance entre la ampliación de la disponibilidad de aulas y la atención a la calidad educativa.
āEl impacto positivo del nivel inicial radica no solo en el acceso sino en laĀ calidad del servicio, dependiente especialmente de su institucionalidad y profesionalismo. Tres cuestiones pueden puntualizarse mĆ”s allĆ” de la construcción de aulas: la escasez y fragmentación de la oferta de 0 a 3 aƱos, la consideración del rol de las familias en esta etapa y la imperiosa atención a la cualificación del personal en cuanto a formación y condiciones laboralesā, analizó Gabriela Fairstein, docente de la UBA y FLACSO.
El factor clave de la calidad educativa es la formación de los docentes, explicó Fairstein aĀ Infobae. āAdemĆ”s de construir jardines, es importante garantizar la cualificación del personal. Hoy hayĀ emergencia docenteĀ en todos los niveles educativos: los cargos docentes estĆ”n dejando de ser atractivos. Salarios bajos, desprotección ante falsas denuncias, amenazas de padres, una imagen profesional degradada socialmente son algunos de los factores que incidenā, seƱaló.
āLos primeros aƱos de vida son determinantes en la formación de las personas. Vamos a tener mejores sociedades si invertimos nuestros esfuerzos en el nivel inicial,Ā empezando por el nivel maternal, de 0 a 3 aƱos, donde los problemas de cobertura y de calidad de la oferta son aĆŗn mĆ”s crĆticosā, agregó Fairstein, integrante de OMEP y autora deĀ Educación y cuidado en la primera infanciaĀ (Paidós).
Invertir en polĆticas para la primera infanciaĀ es mĆ”s ārentableāĀ que hacerlo en cualquier otra edad, segĆŗn lo mostraron las muy citadas investigaciones deĀ James Heckman, ganador del Premio Nobel de EconomĆa. Esa inversión repercute en mejores oportunidades educativas a futuro para los chicos, pero tambiĆ©n en su salud āy hasta en los niveles de violencia socialā.
āLa evidencia es contundente:Ā la posibilidad de ir al jardĆn de infantes marca una diferencia sustantiva en el futuro de cada niƱo y niƱaā, afirmó Melina Furman, investigadora del CONICET y profesora de la Universidad de San AndrĆ©s. Y concluyó: āLos datos muestran que garantizar el acceso al nivel inicial de todos los niƱos redunda en mejores trayectorias educativas, aprendizajes mĆ”s robustos y habilidades sociales mĆ”s desarrolladas. Empezar temprano una educación de calidad genera un cĆrculo virtuoso que da frutos a mediano y largo plazo. Por eso es tan importante invertir en el nivel inicialā.
CrƩditos Infobae.




