El sector agropecuario enfrenta una de sus crisis estructurales mĆ”s serias de las Ćŗltimas dĆ©cadas. Una sequĆa desoladora que abarca todo el corazón agrĆcola ganadero mĆ”s productivo de la Argentina y del mundo. Sobreviene despuĆ©s de una inundación, tambiĆ©n devastadora que lo golpeó duramente los 2 aƱos anteriores.
El sector es el motor de la economĆa y mayor generador de riqueza y el daƱo impacta en el PBI en mĆ”s de un 1%, mĆ”s de un 20% de la cosecha de soja y maĆz, y un daƱo a determinar en carne y leche y otros cultivos, ya que al momento no se han registrado lluvias de importancia, no se han podido hacer reservas forrajeras, y menos forrajes de invierno.
El daƱo que se presenta a la economĆa es grande, pero cuando se lo toma en lo que le produce al productor es devastador. Cada productor es un universo y Ć©ste estĆ” herido casi sin salida ni climĆ”tica ni económica. El impacto negativo pone al productor en una situación muy difĆcil de afrontar y que le llevarĆ” varios aƱos para salir, si es que no queda en el camino.
La RepĆŗblica Argentina no cuenta con mecanismos institucionales de ayuda para estas ocasiones. La ley de emergencia agropecuaria no alcanza, estĆ” diseƱada para otras circunstancias y cuenta con un efĆmero fondeo que no alcanzó nunca, menos ahora no solo por la envergadura del problema si no porque han pasado casi 10 aƱos desde su Ćŗltima actualización.
Ahora bien, el sector agropecuario aportó desde 2002 hasta 2017, 86.400 millones de dólares, el resto de la economĆa 33.030.
Solo el complejo sojero aportó 64.000 millones de dólares, en ese periodo, un 17% mÔs que las reservas existentes en el Banco Central al cierre de 2017, y tributarÔ a pesar de todo 7.100 millones de dólares en 2018 y 2019.
El costo que deberĆ” absorber el sector sólo en maĆz y soja para lograr un punto de equilibrio serĆ” de 1.700 millones de dólares, esto sin incluir arrendamientos ni carne ni leche ni otros cultivos.
Por otro lado la ley de emergencia cuenta con 500 millones de PESOS. La nada misma frente a la pérdida. Y a pesar de haber tenido durante 2 años 20 provincias en emergencia, no se ha debatido debidamente un mecanismo institucional de contención y ayuda. Recién ahora, por presión de CRA, se instala el debate y en una primera aproximación, parece no haber voluntad del estado en aportar fondos para mitigar éste riesgo.
Se debe entender que no habrĆ” supermercado del mundo sin una contención de riesgo climĆ”tico efectiva, frente al proceso de cambio climĆ”tico que enfrenta el planeta. Otros paĆses competidores nuestros, como EspaƱa, EE.UU. y Brasil, lo han solucionado.
Todas las propuestas de seguros agrĆcolas, mitigación de riesgos, compensaciones por pĆ©rdidas, tienen un altĆsimo costo que necesitan la presencia y aporte del estado, sea por el mecanismo que sea. O por aportes directos para el subsidio de primas, o por eliminación de impuestos a las primas (hoy mĆ”s del 30% del costo de la misma), o por desgravaciones impositivas.
CRA junto a las otras entidades, estÔ trabajando en distintas opciones, pero es como un vuelo a ciegas, no tenemos definición y por ende entendemos que la decisión del estado de hacer algún aporte o estÔ en duda o ya se ha tomado. No se han hecho anuncios ni se han dado las señales correctas.
El sector no sólo estĆ” herido si no que se siente discriminado. Sólo el aƱo pasado se le derivaron a SanCor una empresa privada 500 millones de pesos para su rescate. Mismo monto que para toda la emergencia climĆ”tica de 20 provincias, hecho denunciado por CRA. No hay equidad de trato y menos al sopesar realmente el daƱo al productor y a paĆs de estos eventos.
El sector nunca le sacó el hombro al paĆs, es el sector mĆ”s dinĆ”mico y competitivo de la repĆŗblica, el Ćŗnico que ha generado inversión genuina en Ć©ste nuevo proceso. Hoy necesita la definición concreta del estado nacional para solucionar un problema estructural que lo condena.
Todo es decisión polĆtica. CRA lo plantea, lo expone y junto con otras entidades trabaja. El estado decide el camino, no podemos andar a ciegas.
Andar a ciegas. Publicación del equipo C.A.R.B.A.P.
El sector agropecuario enfrenta una de sus crisis estructurales mĆ”s serias de las Ćŗltimas dĆ©cadas. Una sequĆa desoladora que abarca todo el corazón agrĆcola ganadero mĆ”s productivo de la Argentina y del mundo. Sobreviene despuĆ©s de una inundación, tambiĆ©n devastadora que lo golpeó duramente los 2 aƱos anteriores. El sector es el motor de la […]




