Editorial. ARA San Juan. Una sucesión de errores que no ayudan para nada.

Sin analizar el tema desde el punto de vista tĆ©cnico, ya que para eso estĆ”n los especialistas, debemos detenernos a pensar por un momento, no sólo en los 44 tripulantes del ARA San Juan, sino en sus desesperados familiares. Muchas, muchĆ­simas cosas se manejaron de forma indebida. Y los familiares obviamente, aferrados a cada luz […]

Sin analizar el tema desde el punto de vista técnico, ya que para eso estÔn los especialistas, debemos detenernos a pensar por un momento, no sólo en los 44 tripulantes del ARA San Juan, sino en sus desesperados familiares.

Muchas, muchĆ­simas cosas se manejaron de forma indebida. Y los familiares obviamente, aferrados a cada luz de esperanza que aparecĆ­a.

Hay alguno de ellos que afirma que desde la Armada les aseguraron que todos habían fallecido. Minutos después escuchÔbamos el parte de prensa oficial que mencionaba que el oxígeno podía estirarse varios días mÔs de los siete previstos. Y otra vez la esperanza, aunque vestida de confusión.

Mas tarde se supo que el tema de la falla en las baterĆ­as y la probable explosión, ya se sabĆ­a desde hace dĆ­as. MĆ”s confusión aĆŗn. En ese momento a uno de los familiares le ganó la desazón y con un tono desgarrador dijo…..yo no vengo mĆ”s a escuchar estas cosas, ya estĆ”……

Ayer, tal vez a causa de algĆŗn Ā«estĆŗpido reglamentoĀ» dieron un parte en el que dijeron: no se buscarĆ” mĆ”s a los desaparecidos…..Supuestamente amparados en que ya pasó el doble del tiempo que durarĆ­a el oxĆ­geno. Y del otro lado, otra vez los familiares desesperados. HabĆ­a necesidad? Si de todos modos van a seguir tratando de ubicar el submarino, Āæpara quĆ© decir semejante cosa?.

AcÔ no se trata de buscar culpables, ya habrÔ tiempo para eso; se trata de poner todo, absolutamente todo a disposición de esta gente que tiene a sus familiares desaparecidos de la forma mÔs injusta. Se trata de respetarlos, de contenerlos. ¿Y que es lo que se estÔ haciendo? Confundirlos, sin aportarles ningún elemento que los haga creer, ya que varias veces les disfrazaron la realidad.

El otro día alguien con muchísimo mÔs criterio, a pesar de la emoción, dijo lo siguiente: no conjeturemos mÔs, allí abajo estÔn entrenados, tengamos fe. Y eso no significa no ser realistas, significa tener algo mÔs de humanidad. Encomendémonos a Dios nuestro señor y roguemos porque esto se esclarezca cuanto antes.

Luego, cuanto todo finalice, ahí sí analicemos y busquemos culpables, pero sin jugar con la salud de toda esta gente que desesperadamente busca respuestas, sólo respuestas. Pero claras.

Guillermo Ibarra.

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